LIPOSUCCIÓN ULTRASÓNICA

El último avance en la aspiración de grasa es la liposucción Ultrasónica. Esta consiste en utilizar la onda ultrasónica a 22.500 herzios que es la frecuencia en la que emulsiona la célula grasa y se puede aspirar y en cambio no se rompen los tabiques de sujeción de la piel, ni las arterias, ni venas ni nervios. Con esta técnica que emulsiona la grasa y la licua se pueden aspirar volúmenes grandes de grasa sin que haya perdida de sangre. Debido a la utilización del ultrasonido también es muy útil para aspirar la grasa de zonas difíciles donde está más endurecida como es a nivel del estómago o a nivel de la espalda.

Con la liposucción ultrasónica no solamente emulsionamos la grasa y la aspiramos si no que también la grasa que está alrededor y que no hemos aspirado también recibe onda ultrasónica, aunque a menos intensidad, y después se remodela y acabar de dar la forma deseada. Nosotros utilizamos la liposucción ultrasónica de elección porque tiene todas las ventajas, podemos aspirar volúmenes de grasa en profundidad, no alteramos los tabiques de sujeción de la piel y podemos remodelar muy bien toda una zona muy amplia. Después al acabar la liposucción ultrasónica y cuando ya tenemos el volumen deseado con una cánula de tres milímetros, superficial, practicamos la lipoescultura para que no queden irregularidades y la piel se adapte bien y darles la forma escultural que deseamos.

Con la asociación de la liposucción ultrasónica y de la lipoescultura  conseguimos unos resultados estéticos muy satisfactorios.

En el postoperatorio es importante el drenaje linfático, al menos diez sesiones en días alternos para conseguir acabar de moldear todas las zonas tratadas y además que baje la inflamación. También es importante la colocación de una prenda de presoterapia, una faja elástica que nos de la forma deseada. También recomendamos ejercicios como es bicicleta estática sin resistencia y cremas hidratantes.